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"Habrá mas gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento"
(Lucas 15:7).
Arrepentirse fue lo que usted hizo en el instante en que acepto a Jesucristo como Salvador personal. Ahora bien, a través de este libro elecrónico usted podrá entender cuan grandioso fue el Milagro que Jesús hizo y lo guiaremos para que de sus primeros pasos en la fe:
La Biblia presenta su vida de antes como una vida de esclavitud al pecado, pero también dice que ahora usted está al servcio de la Justicia de Dios:
Antes, ustedes eran esclavos del pecado . Pero gracias a Dios que obedecieron de todo corazón la enseñanza que se les dio. Ahora son libres del pecado, y están al servicio de Dios para hacer el bien.
Muchos años antes de que el apóstol Pablo escribiera estas palabras, el Señor Jesucristo ya había dicho que: "todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado"
(Juan 8:34).
Pero gracias a la decisión que tomó de seguir a Jesucristo, su vida de antes, esclava del pecado, es una página pasada en la historia de su vida. Ya no importa lo que usted era sin Jesucristo. A partir de ahora, lo que importa es lo que usted es en Jesucristo.
Escribiéndole a un grupo de creyentes de su tiempo, el apóstol Pablo dijo lo siguiente:
"Antes, ustedes estaban muertos, pues eran pecadores y no formaban parte del pueblo de Dios. Pero ahora Dios les ha dado vida junto con Cristo, y les ha perdonado todos sus pecados. La ley escrita estaba en contra de nosotros, pero Dios le puso fin por medio de la muerte de Cristo en la cruz."
Usted era deudor de una gran deuda espiritual, que no tenía la menor posibilidad de pagar. Pero en la cruz Jesucristo pagó su deuda y le dio el recibo de pago. De esa forma usted fue perdonado de todo lo que le debía a Dios.
Ahora el pecado ya no tiene domino sobre su vida!!!. (Romanos 6:12).
De modo que si alguno esta en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas"
Lo "viejo" y lo "antiguo" tienen que ver con la vida de antes, o sea, la vida que usted tenía hasta el instante en que decidió aceptar a Jesucristo como su Salvador único y personal. "Nueva criatura" o lo que se hizo "nuevo" se refiere a la vida que usted pasó a vivir a partir de ahí. El apóstol Pedro habla de esa vida nueva suya en las palabras siguientes:
"Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por medio de la resurrección de Jesucristo ha cambiado totalmente nuestra vida. Aunque no merecemos que Dios nos ame, por su gran amor cambió nuestra vida para que siempre estemos seguros de nuestra salvación,"
"Dios les ha cambiado su modo de vivir.
Es como si ustedes hubieran vuelto a nacer, no de padres humanos, que finalmente mueren, sino gracias al mensaje de Dios. Y es que ese mensaje da vida y nada puede destruirlo."
Ya usted no anda según la naturaleza pecaminosa heredada de sus padres. Por el contrario, ahora usted tiene la mente y la naturaleza de Cristo. Usted nació del agua (la Palabra de Dios) y del Espíritu (Juan 3:5). Su nuevo nacimiento viene de arriba, de lo alto, del cielo, de Dios. No se preocupe más con el pasado. Ahora usted debe mirar solo hacia adelante, a "Jesús, el autor y consumador de la fe..." (Hebreos 12:2).
Conversando con Nicodemo, un ilustre judío, Jesús dijo lo siguiente: "Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda, mas tenga vida eterna"
(Juan 3:16).
Hablando del amor de Dios, el apóstol Pablo dijo que "Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros"
(Romanos 5:8).
La mayor prueba del amor de Dios por usted y por todo el mundo es que haya permitido que su Hijo Jesucristo padeciera y muriera para salvarnos y reconciliarnos con El.
Si Dios lo amó cuando usted era impío y enemigo de El, ¡¡mucho mas, estando ya justificados en su sangre!!, lea esto-->
(Romanos 5:9)..
Descanse en el amor de Dios.
Dios siempre hace lo mejor en beneficio de sus amados.
"Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Porque no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con el, para que juntamente con el seamos glorificados" (Romanos 8:14-17)..
Su relación con Dios cambió a partir de ahora. Su relación anterior con Dios era de criatura y Creador, reo y Juez. Ahora es diferente. Ahora hay una estrecha relación entre usted y Dios. Ahora usted es hijo de Dios. El Espíritu Santo da testimonio a nuestro propio espíritu que, en la condición de hijo de Dios, usted es heredero de El y coheredero de Jesucristo. En esta condicion su vínculo familiar con Dios viene a hacerlo infinitamente mas digno y mas honrado que el principal de los herederos de la mayor fortuna de este mundo.
Repose en el privilegio de ser hijo amado de Dios. En realidad, los cuidados de Dios con sus hijos exceden en mucho a nuestro amor a nuestros propios hijos. Dios mismo le garantiza esto cuando dice de forma muy dulce: "Se olvidara la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidare de ti. He aquí que en las palmas de las manos lo tengo esculpida..." (Isaías 49:15,16).
"Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo" (1 Corintios 15:57).
Su vida de antes era una vida de fracasos y de derrotas espirituales. Ahora, sin embargo, libre del pecado y salvo por Jesucristo, usted tiene delante una deslumbrante vida de triunfos. A pesar de que a partir de ahora usted va a tener tres enemigos terribles, Dios le promete capacitarlo para vencerlos.
Sus 3 enemigos son:
Usted puede vencer la carne: "Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne" (Romanos 13:13,14).
Usted puede vencer al mundo: "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe" (1 Juan 5:4).
Usted puede vencer a Satanás: "Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca" (1 Juan 5:18).
No se asuste ante la perdida de algunas de sus batallas.
Perder una batalla no significa perder la guerra.
Desde luego que usted perderá algunas de sus batallas, pero el triunfo final será suyo. Según la Biblia, al apagarse las luces de esta vida, así como al brillar las de la eternidad, usted será llevado a decir de forma triunfal: "Sorbida es la muerte en victoria. ¿Donde está oh muerte, tu aguijón? ¿Donde está, oh sepulcro, tu victoria?" (1 Corintios 15:54,55)

El nacer espiritual para Dios se parece mucho al nacimiento físico.
Así como un bebe necesita de ejercicios para crecer sano y fuerte, de igual forma, usted, necesita ejercitarse a fin de que sea espiritualmente sano y fuerte.
Con el propósito de ayudarlo en su crecimiento espiritual, es importante que usted haga lo siguiente:
Durante su ministerio en la tierra, Jesús confirmó lo que Dios había dicho en el Antiguo Testamento, de que "no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mateo 4:4). Lo que el alimento (carne, arroz, frijoles, harinas, legumbres, frutas y verduras) es para el cuerpo, el estudio constante de la Biblia es para su alma.
Si todavía no tiene una Biblia, adquiérala lo más pronto posible. (Hay Biblias de $ 3 en adelante, el dinero no es una excusa, el que quiere puede).
En seguida, reserve un tiempo cada día para estudiarla. De preferencia escoja un tiempo para que, al leerla, no sea interrumpido. Solo el estudio placentero y constante de la Biblia es el que puede enriquecer su vida. David consideraba muy feliz al hombre que "en la ley de Dios está su delicia, y en su ley medita de día y de noche" (Salmo 1:2).
Además de enriquecerlo espiritualmente mediante un mejor conocimiento de Dios, el estudio diario de la Biblia le dará los medios de responder convincentemente a quienes le pregunten en cuanto a la nueva vida que ahora usted tiene en Jesucristo.
Que usted pueda decir como dijo el salmista: "En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti" (Salmo 119:11).
Así escribe el apóstol Pablo: "Exhortante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia...
Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda"
(1 Timoteo 2:1,2,8)
La oración es como un puente o una gran avenida a través de la cual la tierra se une con el cielo. A través de esa gran vía, usted puede ir al trono de la gracia divina, así como recibir los grandes "cargamentos" de bendiciones prometidas por Dios. La oración es el mas elocuente y el mas humilde discurso del alma a Dios.
Cuando usted ora, Dios interviene ensanchando las fronteras de sus posibilidades. La Biblia habla de Elías, un gran profeta de Dios en el pasado, como un hombre de fe y triunfante en la oración. La Biblia dice que "Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oro fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres anos y seis meses. Y otra vez oro, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto" (Santiago 5:17,18).
Cuando usted ora, esta diciéndole a Dios que NO puede luchar y vencer sin la ayuda de El.
Jesucristo le enseña a orar eficazmente:
"Cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto tu recompensara en público. Y orando, no uséis de vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de que cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis" (Mateo 6:6-8).
La oración es como el calcio necesario al crecimiento y al fortalecimiento de los huesos. Para que usted crezca y se desarrolle espiritualmente sano y fuerte, ejercítese en la oración. Dios está a su disposición, dispuesto a atenderlo.
Viviendo en un mundo en que no se tienen en cuenta los valores morales y espirituales, aun así Dios espera que usted viva fielmente delante de El y delante de los hombres. Desde luego que algunas veces usted se sentirá tentado a abandonar el ideal de una vida fiel a Dios y a los principios de la Bilbia, y a abrazar los principios morales del mundo sin Dios. ¿Que hacer en el momento en que esto llegue a suceder? Resista. No desista de su fidelidad. Por medio del salmista David, Dios dice: "Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, este me servirá" (Salmo 101:6).
Vivir según los valores pervertidos de este mundo constituye una forma de infidelidad y de enemistad contra Dios. Esto es lo que la Biblia llama andar "conforme" (de acuerdo) con el mundo. La Biblia nos advierte de forma muy solemne aceca de esto ---> (Romanos 12:2).
A quienes pregunten hasta donde y hasta cuando deben ser fieles delante de Dios, Jesucristo responde: "Se fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida" (Apocalipsis 2:10). Es decir, aunque su decisión de seguir a Jesucristo en algún momento exija como paga su muerte física, no importa, sea fiel hasta allí, en la esperanza de la vida de la resurrección ("la corona de la vida").
Según el apóstol Juan, la comunión con los hermanos, además de identificar su carácter con el de Dios, le asegura el perdón de pecados. Y esto es lo que el apóstol Juan dice: "Pero si andamos en luz, como el [Dios] está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado" (1 Juan 1:7).
Por lo tanto, nunca permita que el diablo o algún otro ser se interponga entre usted y su hermano, ni que algo venga a ser razón de peleas, enemistad y consiguiente alejamiento uno del otro. "Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndolos los unos a los otros" (Romanos 12:10).
Que nada lo detenga en su decisión de ir cada Domingo a la Iglesia. Si usted se acerca a Jesús entonces se acercará a la Iglesia.
La Biblia presenta muchos milagros realizados por Jesucristo. Entre esos milagros consta el de un endemoniado que fue milagrosamente liberado del demonio que lo atormentaba.
Agradecido a Jesús por lo que le había hecho, aquel hombre pidió que Jesús le permitiera acompañarlo a partir de ahí. "Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuan grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y como ha tenido misericordia de ti."
A continuación el relato dice que "se fue, y comenzó a publicar en Decapolis cuan grandes cosas había hecho Jesús con el; y todos se maravillaban" 18 Mientras subía Jesús a la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le permitiera acompañarlo.19 Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: (Marcos 5:18-20).
Dar testimonio es decirles a los demás lo que Jesucristo hizo por usted y cómo El tuvo misericordia de usted. Observe que Jesús le dijo a aquel hombre que fuera primero a darles testimonio a sus propios familiares. Es esto lo que Jesucristo espera también de usted.
Posiblemente sus familiares no van a aceptar su testimonio desde la primera vez. No hay problema. Tarde o temprano ellos han de descubrir que el Cristo que hizo de usted una nueva criatura puede hacer lo mismo por ellos.
Después de resucitado de los muertos y antes de volver al cielo, Jesús prometió la ayuda del Espíritu Santo a quienes desearan dar testimonio de El. Prometió eso cuando dijo: "Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo ultimo de la tierra" (Hechos 1:8).
Usted debe dar testimonio de Jesucristo
ya sea por mandamiento: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura"
(Marcos 16:15),
o sea por cuestión de gratitud: -->
(Salmo 116:12,13)

Además de todo cuanto usted puede saber y hacer gracias a su vida nueva en Cristo, hay aun cinco cosas que Dios esta interesado que usted tenga. Son las siguientes:
En la condición de pecador no redimido, el hombre está en conflicto con Dios, con el prójimo y consigo mismo. Es decir, el pecador que no conoce a Jesucristo como Salvador vive en conflicto, no conoce la paz verdadera. Esa era su situación ANTES que aceptara a Jesucristo y naciera de nuevo.
13 Pero ahora, ustedes que estaban lejos de Dios, ya han sido acercados a él, pues están unidos a Jesucristo por medio de su muerte en la cruz.
14 Cristo nos ha dado la paz. Por medio de su sacrificio en la cruz, Cristo ha derribado el muro de odio que separaba a judíos y no judíos, y de nuestros dos pueblos ha hecho uno solo. 15 Cristo ha puesto fin a los mandatos y reglas de la ley, y por medio de sí mismo ha creado, con los dos grupos, un solo pueblo amigo.16 Por medio de su muerte en la cruz, Jesucristo puso fin a la enemistad que había entre los dos grupos; clavó en la cruz esa enemistad, y los unió para formar un solo pueblo que viviera en paz con Dios.
Ahora usted tiene paz con Dios: "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios" (Romanos 5:1,2).
Ahora usted tiene paz con su semejante:
"Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque el es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en si mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anuncio las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca" (Efesios 2:13-17).
Cuando usted acepto a Jesucristo como su suficiente Salvador, fue llevado a El por el Espíritu Santo. El lo convenció de pecado, de justicia y de juicio (Juan 16:18).
Ahora que usted es un creyente en Jesucristo, necesita ser bautizado y Renovado del Espíritu Santo. En cuanto a esta gran bendición a disposición del creyente, dijo Juan el Bautista: "Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero el [Jesucristo] os bautizado con Espíritu Santo" (Marcos 1:8)
En el momento en que usted sea lleno del Espíritu Santo, será Renovado del poder divino para, con autoridad, dar testimonio de Jesucristo al mayor número de personas posible. Jesús hablo acerca de esa experiencia gloriosa cuando dijo: "Pero recibiréis poder, cuando venga sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo ultimo de la tierra" (Hechos 1:8)
Procure saber más acerca del bautismo con el Espíritu Santo. Búsquelo. Es para usted. Si desea saber más hay un buen material en esta página:
Antes que cualquier otra cosa, la vida nueva que ahora usted tiene en Cristo se traduce en una vida mejor. Pero...¿mejor en que sentido? preguntaría usted. Su vida nueva se vuelve una vida cada vez mejor, en la medida en que ella procede de Dios por medio de Jesucristo, que dijo: "El ladrón (que es el diablo), no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia"
(Juan 10:10). Vida abundante en Cristo es vida plena y mejor en todos los sentidos.
En primer lugar, Dios quiere que usted disfrute de bendiciones espirituales: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo"(Efesios 1:3)
.En segundo lugar, Dios quiere que usted disfrute de bendiciones físicas: "El es Dios quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que tu corona de favores y misericordia; el que sacia de bien tu boca, de modo que tu rejuvenezcas como el aguila". (Salmo 103:3-5)
En resumen: es Dios quien lo hace prosperar.
Por ultimo, Dios quiere que usted sea bendecido materialmente: "No os afanéis, pues, diciendo: ¿Que comeremos, o que beberemos, o que vestiremos?... Vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:31-32).
Lo mejor y mas duradero para su vida NO es precisamente aquello que usted mismo sea capaz de hacer y de adquirir. Lo mejor para su vida es aquello que Dios le ha prometido a usted y que hará por usted. Evidentemente Dios espera que usted sea capaz de confiar en su fidelidad y de esperar en el cumplimiento perecto de sus promesas.
Es importante que usted considere lo que dijo el salmista David:
"No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, y como la hierva verde se secaran. Confía en Jehová, y haz el bien; y habitaras en la tierra, y tú apacentaras de la verdad. Deléitate asimismo en Dios, y el te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Dios tu camino, y confía en el; y el hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Dios, y espera en el. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo" (Salmo 37:1-8).
."Confía", "deléitate", "encomienda" y "guarda silencio" ante el Señor, son términos que en la práctica indican la confianza que usted necesita tener en Dios. Dios hará lo que le ha prometido. "Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Hablo, ¿y no lo ejecutará?". (Números 23:19)
El punto mas elevado de su experiencia de seguir a Jesucristo será el privilegio de estar para siempre en su presencia, así como disfrutar de las riquezas y los tesoros de su reino venidero. En cuanto a esto el apóstol Pablo escribió: "Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman" (1 Corintios 2:9). A pesar de que el Espíritu Santo ya le ha revelado parte de esas "cosas ocultas", la gran mayoría de ellas le aguardan en el cielo.
La Biblia señala el cielo como la ciudad de los creyentes:,"Mas nuestra ciudadanía esta en los cielos, de donde también esperamos al Salvador al Señor Jesucristo; el cual transformara el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a si mismo todas las cosas" (Filipenses 3:20,21)
.En su revelación, que aparece en Apocalipsis, el apóstol Juan describe el cielo como la habitación de Dios con los hombres redimidos de toda la tierra. "He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y el morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá mas llanto, ni clamor, ni dolor..." (Apocalipsis 21:3,4)
.Jesús lo incluye en su oración hecha al Padre, hace casi dos mil años, deseando tenerlo a usted junto a El para siempre: "Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo". (Juan 17:24)
.Ahora que usted tiene conocimiento de todas estas cosas que Dios quiere que usted sepa, haga y tenga, decídase a jamás abandonar la decisión de seguir a Jesucristo. Jamás le vuelva la espalda a Dios. El mismo dice: "Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma" (Hebreos 10:38,39).